17 diciembre 2006

LO QUE VIVI EN ÁFRICA

Sobre todo destacaría LA VIVENCIA DE ENCUENTRO, a todos los niveles: en primer lugar conmigo misma: descrubrí muchas cosas que no conocía de mi, que yo pensaba que no iba a ser capaz..

El encuentro con las cinco Jóvenes a las que acompañé, me dieron una visión de una juventud, poco vista, poco oída, el estereotipo de jóvenes va por otros derroteros, las jóvenes con las que me encontré eran personas sensibles a las necesidades de los otros, a otras culturas, a otras formas de pensamiento y de vida, a otros valores, a compartir la fe, aceptar lo diferente. Jovenes con capacidad de compromiso, de entrega, de servicio, capaces de conmoverse, de dar respuestas, de implicarse... Son jóvenes que tienen en sus manos el presente y el futuro de un mundo diferente, y estas jóvenes existen, yo las he encontrado, y estoy convencida de que quedan muchas más.

El encuentro con nuestras Hermanas, Antoñita, que lo hizo posible, M. Carmen, que no escatimó ni esfuerzo ni sacrificio, por enseñarnos todo, lo más y mejor posible, en todo momento estuvo a nuestra disposición y servicio, haciéndonos de puente e intérprete con el pueblo al que nos acercó con cariño y respeto. Hna Charo, siempre a punto, cercana, formando un solo equipo con nosotras, su situación nos ayudó mucho, pues no era tan novata como nosotras, ni tan experta como las demas hermanas, pues ella solo llevaba alli unos meses.
Hna Candi, en Bamako, nos sorprendio su sencillez, cercanía, su alegía…

Lo poquito que convivimos con Hna. Florece, y Lolita, con ellas, apenas fueron dos días, pero continuamos recibiendo junto con las demás hermanas, una forma de ser y de entregarse como Religiosas de María Inmaculada, dignas de mención, verdaderamente nos admiró su sencillez, su entrega su alegría gozosa y su amor, respeto, admiración hacia el pueblo de Malí con quien comparten toda su vida.

Y como no, el encuentro con cada persona, con cada joven, cada familia, cada enfermo, tanto de Bamako, como de Beleko, el encuentro con su cultura, con su religión, el encuentro con una tolerancia y respeto, entre creencias diferentes, también dignas de mención y de tener como ejemplo de que es posible la conviviencia pacifica entre el islam y el cristianismo.

El encuentro con la propia fe, vivida en un contexto y en una expresión diferente, honda, en la simplicidad y sencillez de un pueblo que se reune para rezar, para celebrar, desde la pobreza de medios y desde la riqueza de su dignidad humana y cristiana.

El encuentro con una naturaleza de sabana, bonita y bella hasta decir basta, descubrí, colores y olores que jamás había experimentado. Tierra roja y seca, tambien tierra verde y cultivada. Alguen dijo que “le olía a África”, verdaderametne África tiene un olor y un
color propios una personalidad e identidad que la define.

Solo, haber estado en África puede vivirse como un don y una Gracia especial. Espero poder volver algún día para volverme a encontrar cada persona que conocí. No creo que las olvide.

Desde aquí quiero agradecer a tantas personas que hicieron posible este viaje, entre ellas a Hna Puri Prada.
Y a tantas personas que con sus donativos, un total de 10.000 euros, hicieron posible que llevásemos además una ayuda económica que fue distribuida en las seis comunidades, para el dispensario y para las Jóvenes que allí viven, en los internados, como ayuda a su formación, a su alimentación y a su salud.

Siempre dando gracias a Dios por todo.



Un saludo, ahora desde Brasil.

Hna. Francisca (Maruqui)

03 diciembre 2006

"Han pasado ya algunos meses desde nuestro regreso, y muchas cosas y acontecimientos en este tiempo, pero nada comparable a lo que nos ocurrió en julio. Cada día que pasa me da la sensación de que voy olvidando detalles de aquella experiencia y por eso cojo las fotos de vez en cuando o hablo con la gente que me acompañó. Mis palabras finales sólo pueden ser de agradecimiento a las personas que hicieron posible que esto se llevase a cabo; los que nos apoyaron desde aquí económica y moralmente, los que estuvieron con nosotras en todo momento, los que allí nos recibieron con una perfecta sonrisa en los labios que sólo la naturaleza es capaz de crear.... Si consigo volver, será gracias a esta gente nuevamente. Ya lo dije varias veces, África es otro mundo." Un saludo os llevo en mi corazón, Clara.

¡Que difícil tarea hacer un resumen de mi estancia en Mali!

Creo que me repito cuando digo que hay cosas que no se pueden describir con palabras: sentimientos, días, hechos, momentos…todo lo vivido allí recorre a diario mis pensamientos y,a pesar de que ya han pasado unos cuantos meses sigo sin poder darle un adjetivo,una palabra,una explicación a tantas emociones…

Leyendo nuestro diario reviví más aún cada instante de nuestro viaje,volví a visitar todos esos rincones alejados y volví a ver a toda esa gente.A decir verdad hago esas visitas a diario porque las hermanas, Benua, Marie Jean, Chantalle, Amie Carmen, Iago, Ibert, Fatim, Mata, Cady, Fernanda, ETC, ETC, ETC…ya no están a tantos kms de distancia sino muy cerca, tan cerca como que están dentro de mi corazón.

En Africa comprendí el verdadero significado de la palabra hermano; cuando llegas a un sitio por primera vez, tan lejos de tu casa, con un mundo tan distinto a tu alrededor y te sientes como en tu casa ¿qué sientes?sientes que los que allí viven son tus hermanos y que esas barreras de raza, condición o religión que muchos se empeñan en establecer no existen porque no existen más barreras que las que uno quiera levantar.

Por aquí los días transcurren como siempre; días mejores días peores…pero siempre con algo en mi cabeza: el querer volver.Supongo que eso lo dice todo¿no?cuando uno ansía volver a un lugar es porque desde luego el balance es más que positivo.

Me gustaría poder describiros más todo aquello pero no puedo, me embarga la emoción y se me bloquea el pensamiento (Además poco más hay que añadira las crónicas) .A todos aquellos que os sea posible visitar el país y que incluso lo estéis pensando os animo de todo corazón a que lo hagais poque estoy segura os encantará estar, vivir y convivir allí.

Sólo me queda dar las gracias una vez más a todas las RMI,a las hermanas de Africa por su calurosa acogida y TODOlo que hicieron por nosotras allí,a mis RMI de Santiago, por toda la ayuda prestada antes, durante y después, sin ellas tampoco hubiese sido posible, a ti, Francisca, por querer vivir esto con nosotras y sobre todo por como lo has hecho. A MIS COMPAÑERAS DE VIAJE,de todas y cada una de ellas he aprendido muchas cosas,disculpas en todo lo que haya podido fallarles y mi más sincera promesa de amistad, A MI FAMILIA, era mi sueño y así lo supieron ver,me ayudaron y comprendieron a todos los niveles y aún con la certeza de la angustia que pasarían con mi viaje todo fueron palabras de ánimo y comprensión; A MIS AMIGOS porque compartieron toda esa ilusión que tanto me desbordaba,porque se preocuparon tanto por mi durante mi estancia allí y sobretodo porque como buenos amigos siguen estando hoy a mi lado, y como no GRACIAS A DIOS, porque El ha sido el verdadero motor de este viaje, siempre tuvimos una inmensa sensación de protección porque en el fondo sabíamos que Alguien más venía con nosotros.
Si un día dije que se me había cumplido un sueño hoy puedo afirmar que la realidad ha superado mis sueños….
Una vez más gracias a todos.Un fuerte abrazo. María!

18 septiembre 2006

Los dos últimos días de Bamako fueron aprovechados para completar nuestro conocimiento de su realidad. Las hermanas no escatimaron esfuerzo en acompañarnos a ver ahora los barrios de “más categoría o lujosos”, junto a un par de hoteles, preparados para recibir no sólo el turismo sino a altos personajes políticos y sociales internacionales ( el día anterior había estado allí el presidente Chávez).

Visitamos también, la clínica Pasteur, que como en cualquier otro lugar del mundo, cuenta con todos los medios necesarios ( solo que es muy restringido su acceso), es privado y solo unos pocos pueden acceder a ella.


Y comenzó nuestro viaje de vuelta….

El viaje no fue fácil, la salida estaba prevista para las 2 de la mañana y salimos a las 7, dormimos en las butacas del aeropuerto, sencillamente nuestro avión no llegaba de su destino anterior. Cuando llegamos a Algerí, el nuestro se había ido, así que permanecimos incomunicadas allí, el tiempo que fue preciso hasta que conseguimos desmantelar los móviles que llevábamos para reconstruir uno nuevo y poner un mensaje a España, dado que allí solo había cabinas de tarjeta, y no te vendían las tarjetas, con lo cual no había otro camino de comunicación.
Al fin nos suben a un avión que nos llevaría a Marsella (Francia), ¿qué hicimos allí?: una foto, ¡quémenos!, y poder hablar por teléfono.

Con esta vuelta o tourné, conseguimos llegar a Madrid a las 11 de la noche, total, solo 24 horas de viaje desde que salimos de casa hasta que llegamos a casa, cansadas, si… “pero todo muy bien”.

Dormimos en Madrid, y a la mañana siguiente, camino de Segovia, donde estaba nuestra M. General, para poder contarle nuestras primeras impresiones. Fuimos a la Eucaristía y comimos con ella. Nos recibió y acogió como es, llena de amabilidad y cariño. Nos escuchó con sumo interés, gozó y se alegró de nuestra alegría.

Sólo nos queda decir una vez más:
¡¡Damos gracias a Dios por todo!!

Día 31

Apenas nos queda un día de estar aquí. Nos vamos el 1 para Bamako y 4 para irnos de África,… no se si ha sido un sueño… creo que si, esto alguien lo soñó para nosotras, para todos los que nos hemos encontrado, las que hemos venido, y los que estaban aquí. Todo ha sido un regalo, un Don y encuentro con Dios en cada persona.

Esta noche, nos despedimos de la gente que hemos tenido más cerca: Blandine, Chantal, Micarmen, María , David, Fayo, Benoir, Yan, el Padre… esta vez a media con nuestro “estilo”, cenamos todos con plato y cubierto… Los globos, qué gran descubrimiento para ellos, y cuanto nos hacen jugar a todos.



Día 1 de Agosto

Salimos para Bamako, despedidas finales, lágrimas por ambas partes, últimas bendiciones, gestos significativos, querer quedarnos, querer marcharse… toda una cascada de sentimientos, fruto de una cordial y estrecha convivencia de casi un mes.

Se ha pasado en un abrir y cerrar de ojos, y a la vez, parece que llevásemos aquí ya mucho tiempo, ahora comenzábamos a entender “un poco”, a “conocer el olor y el sabor de África. Pero el tiempo está cumplido.

Nuestro viaje, también lleno de aventuras, Iber, venía de nuevo con nosotras, nos acompañó para venir, nos quiere devolver sanas y salvas, nos acompaña en nuestro regreso, y menos mal… se nota la lluvia de estos días, parece que le encanta detenerse en balsas, en medio de la pista, y a los pocos Kms., el coche queda en el fango. ¡menos mal que está Iber!, como no, el nos ayuda…

En Fana, donde comienza el asfalto, nos encontramos con nuestras Hnas, que vienen de Burkina Faso, nos saludamos y nos adelantan, hemos dejado a Iber para que regrese a Béleko, y casi a media tarde, paramos a comer… Ya nos queda poco para llegar, casi divisamos Bamako y … un fuerte ruido y … pinchazo y… ¡ ahora no está Iber! Cuanto te hemos echado de menos.

Menos mal que hay muchos Iber (buenos samaritanos) por el mundo, pararon unos chicos que nos ayudaron a cambiar la rueda.

A si que sin más novedad llegamos a casa

Día 30 domingo

Hoy fuimos a convivir con el pueblo de Diana, este es el pueblo que más cristianos hay. Todo comenzó hace unos años, cuando el hijo del “musocorobá” anciano del pueblo, aprendiendo a leer y enseñado por una de las primeras Hermanas que fueron, leyó también algo del Evangelio, y se encontró con el nombre de Jesús, preguntó, quién era… y al explicarle la Hna. Quién era, se convirtió, con gran riesgo por parte de su familia, más tarde le siguieron unos treinta y se bautizaron. Ahora, mayoritariamente son cristianos.

Habíamos comprado 50 Kg. De arroz y un cerdito… y muy temprano salimos hacia Diana, nada más salir en dos carretas tiradas por burros, pues nos acompañaron algunos jóvenes de Béleko, el Señor nos regaló la lluvia, si, y además abundante, tan abundante que nos caló hasta los huesos.

Todo nuestro viaje fue como una emisora de radio, canción tras canción, cuando pasábamos por los pueblos, la gente salía a saludarnos con la misma alegría que nosotros llevábamos. Al final fuimos bajando del carro, pues los burros no podían con tanto barro y nuestro peso.
Nos recibieron con agua para lavarnos y ropa seca para cambiarnos hasta que se secase la nuestra, podíamos coger algo

Nos fuimos a la iglesia para nuestra celebración de la Palabra. Vivimos un Pentecostés y un mismo Espíritu, pues aunque nuestros idiomas eran diferentes, rezamos juntos y unidos porque nuestro corazón era uno. (se ordenaba un sacerdote este domingo en la capital y no había ninguno para celebrar) Era el Evangelio de la multiplicación de los panes y los peces. Allí no había formas consagradas, así que vivimos después la comida compartida, como una presencia especial de Jesús entre nosotros, como lo hizo en el milagro.


Mientras las mujeres preparaban el arroz y la carne, los demás compartíamos la música y la danza, lenguaje en el que todos podemos participar.

Después bañamos a los peques y les pusimos la ropa que nos habían dado de una tienda de Madrid. Aunque algunos lloraban ante la novedad, al final todos estaban contentos y felices.
El catequista, bendijo la comida (como el Señor) y nos sentamos en grupos (como en el evangelio, los hombres por lado y las mujeres y niños por otro), por eso era más fácil contar los hombres, aquí son menos, las mujeres y los niños, son muchos más.

Tampoco es fácil expresar lo vivido en este encuentro donde todos fuimos iguales, compartimos la fe, la comida, la música, los bienes, las carencias…, ¡¡Todo!!

Crecía nuestra fe, porque como en otras ocasiones, era posible un mundo distinto.

Una de nosotras estaba preocupada porque era la que llevaba los caramelos para el postre, pero no eran suficientes, no nos llegaban para todos ¿qué hacer?, mejor entonces no sacarlos (se nos ocurrió), el arroz y el cerdo había llegado y sobrado incluso, pero esto no lo habíamos medido bien…

Nuestra sorpresa fue que ellos habían pensado también aportar algo, y ese algo, fueron:
¡¡¡ caramelos !!! por supuesto, que hubo para todos.

El catequista, pidió camino para marchar, y reanudamos el viaje de vuelta: INOLVIDABLE

Día 27.. “La otra cada de la moneda”

Al día siguiente de asistir y participar en la vida, presenciamos la muerte de un bebé, apenas mes y medio, se le contaban las costillitas, todo era pellejitos, deshidratada y con paludismo. Le pusieron suero inmediatamente. Reconocimos que la muerte estaba demasiado cerca, pero había que intentarlo todo… sólo conseguimos alargar la agonía, estos momentos también son indescriptibles, sólo el corazón capta todo lo que pasa allí, especialmente, en la madre que se lo lleva a casa en brazos, en su hermano mayor… que no sabe como es el consuelo.
Todos sufren con gran dolor y dignidad, no hay una queja, no hay un grito, sólo en su rostro sufriente y sereno, descubrimos su dolor.

Dos días más tarde moriría otro niño en el dispensario, éste de 10 meses, aparentemente vino bien. No había un medicamento que hacía falta; se fue a comprar la medicina… no pudimos, lo peor fue la impotencia de hacer lo que podíamos… rezamos lo que supimos… y no pudimos hacer NADA.

17 septiembre 2006

23 de Julio Domingo
Nos vamos a Fatiana… Es domingo y ha sido nuestro día libre ¡que gozada! Vamos a
visitar un pueblo al que la Hna misionera va un día cada semana con su botiquín a curar a sus gentes… Así nos reciben …
Hemos pasado por Colomia, Wasangilá, Kumorela, cruzamos el rio Baulé que significa “agua colorada”

El camino, como siempre, dando botes aproximadamente 5 ó 6 Km., pistas llenas de agua y baches, había llovido esta noche. Llegamos al río Baulé y subimos en 2 canoas, con mucho equilibrio, pues son muy frágiles e inestables, al extremo el barquero, con pértiga ( no se como se llaman, perecía que estábamos en Venecia, así que yo lo llamaba “gondolero”).

En Fatiana, la gente nos recibió con exquisita acogida y cortesía. Primero visitamos a una familia inmensa (como todas) que de alguna forma hacia la acogida oficial del pueblo. Enseguida pasamos a visitar la Iglesia la primera que se construyó en la parroquia (una parroquia aquí, es más grande que algunas de las diócesis de España) Aquí suele venir la Hna M. Carmen a hacer su retiro de mes, también viene a este pueblo un día a la semana con su botiquín a curar a sus gentes.

Luego recorrimos las diferentes casas y familias, también visitamos las escuelas… Nos obsequiaron con tres gallinas y cacahuetes. A nuestro regreso las gallinas cayeron al agua ¡qué desastre quedarse ellos y nosotras sin las gallinas!, pero felizmente fueron “salvadas por esta vez” y recuperadas de nuevo a la canoa.
El paisaje era de una serenidad inmensa. Los pescadores en sus piraguas y en el silencio echaban el copo al agua… sin darnos cuenta, nos salió del alma la canción de “pescador”. La tarde no pudo ser más bonita, en medio de Africa, con sus gentes, y sus paisajes. (sin duda, África “engancha”)

Asombro... ingenuidad... sencillez... belleza... ALEGRÍA... la infancia en África.






21 de Julio







Esta tarde hemos visitado otro “cartier” (Numiuna). Todos son artesanos, se organizan por familias como una especie de cooperativa familiar, todos trabajan, luego lo venden en el mercado y se reparten las ganancias.


Beleko, tiene pequeñas cantidades de hierro, pero no está explotado, se trabaja a nivel artesanal nos enseñaron las piedras de donde lo sacaban. Se trabaja la forja para trabajar la tierra, azadas, cuchillos, arado romano, (en el tiempo que hemos estado sólo vimos dos tractores).

Siempre nos reciben muy bien, son sumamente amables y corteses, nos dejan participar (o probar) su trabajo, nos permiten hacer fotos y tienen mucha paciencia. Nosotras siempre pedimos permiso para hacerlas, menos a los niños, siempre hay muchos niños que enseguida nos rodean para que les hagamos la foto, aunque no saben lo que es, sencillamente, es un misterio. Los más pequeños que no han visto nunca a un blanco, les asusta vernos, incluso hay quien no hemos conseguido que nos mire ni un instante, otros nos tocan a ver si “manchamos o nos despintamos” somos (tubabos) blancos.


Día 20 de Julio









Hna M. Carmen Fenoi, ( la Hna. Misionera, enfermera que lleva aquí mas de 17 años), es con quien estamos. Son tres de comunidad, una de ellas está en la visita familiar, la segunda convaleciente de un accidente y Hna. M. Carmen, que es quien lleva el dispensario.

Ahora con nosotras aquí se siente muy ayudada y acompañada en su dura tarea diaria. Está muy contenta con todo el grupo que hemos venido, es muy sencilla y servicial, así alaba nuestra labor en el dispensario, valora mucho el gran interés que mostramos por aprender y ayudar, se sorprende de lo que vamos aprendiendo, lo más elemental en bámbara, ya nos vamos entendiendo con la gente, sobre todo los términos referentes a los principales síntomas que se aparecen.

Dice que estamos muy bien preparadas profesionalmente, y la practica la estamos adquiriendo día a día en contacto con la realidad y con la gran ayuda y enseñanza que ellas pacientemente nos da a cada instante, después de tantos años de experiencia, domina como nadie las situaciones que se van presentando cada día.



19 de julio

Esta tarde no hemos salido, la hemos dedicado a compartir con tranquilidad lo vivido.
Nos ayuda mucho, dedicar de vez en cuando algún tiempo a intercambiar nuestras experiencias, lo que nos sorprende, como vamos integrando las dificultades, tanto del entorno como de nuestra propia relación como grupo.
Poco a poco vamos haciendo nuestra pequeña “comunidad”, algo más que un equipo de trabajo. Compartimos todo, nuestras riquezas y limitaciones, vamos caminando en el conocimiento mutuo, en la aceptación y como no, en el cariño.

También hemos reflexionado un nuevo tema: “Alguien te está llamando”, vamos descubriendo que aquí hemos llegado de una manera o de otra, por una llamada, aunque sea diferente en cada una, esto nos da cierta seguridad y confianza en nosotras mismas, entre nosotras y en Alguien más.
Compartimos nuestra fe, nuestras creencias… Alguna decía: “ cuando iba a venir, me decía la gente, vas a pensar que ; cómo Dios permite esta situación de necesidad, de pobreza, de hambre, de enfermedad…. Y ahora, yo creo más en Dios, porque pienso; cómo es que los hombres estamos permitiendo esto, No es un tema o un problema de Dios, lo estamos generando nosotros con nuestras injusticias y mala distribución de los bienes de la tierra.


18 de Julio


Nada más desayunar, nos avisan que ha muerto Patricio, con 17 años, hermano de Benoir (el que ayuda a todo en la misión). Fuimos a recogerlo con el Jeep al poblado donde estaba para llevarlo al suyo a enterrar.
Fue un gran dolor ver a su familia tan consternada pero con tanta entereza.
Los hombres lavan su cuerpo y lo envuelven en su sudario blanco y después en una estera (es su caja) lo acompañamos a “le bois sacre” (el bosque sagrado) donde se entierra a los muertos, con sumo respeto y sencillez.
La fosa no es muy honda pero tiene como un escalón más profundo a modo de nicho en la pared, allí lo colocan y lo cierran con una especie de ladrillos para que la tierra no lo toque ni las alimañas puedan entrar, queda como una cámara, luego le ponen otra estera, su cama, y sobre ella echan la tierra, como aquí todos echan tierra sobre su sepultura y luego de rodillas todos elevan su última oración .
Algo que vale la pena destacar es que no hay separación entre las distintas religiones, el lugar del descanso es común, parece que así quieren perpetuar la buena relación que existe entre islámicos y cristianos.

Nos despedimos de la familia y del pueblo, y regresamos, ahora más despacio por el difícil camino hacia Béleko, acompañando en todo momento a Benoir.


17 de Julio


Después de una mañana de trabajo… por la tarde, nada más comer y a pleno sol (es cuando están trabajando) nos fuimos al campo con una familia cristiana, “aramos” la tierra, quitamos hierba… sólo fue probar un poco de la dureza de su trabajo.

No llueve y si no llueve llegará el hambre. Si llueve, con la lluvia llegará su felicidad pues tendrán para comer, que es su mayor necesidad, junto a la sanidad y la educación.

Por eso nuestra mejor ayuda ha de ser dirigida especialmente a estos tres frentes.




Al día siguiente, a la salida de misa, nos sorprendió que nos dieran caramelos, la gente llevaba caramelos –ellos los llaman bombones- (todo un lujo) para darlos a los demás.

La finalidad es, que si eres generoso, Dios lo serán contigo y te enviará la lluvia.


16 de Julio… día de la Virgen del Carmen

Llevamos 8 días en África; yo creo que todavía la estamos viendo con “gafas de occidente”. ¡qué difícil es zambullirse en otra cultura! Los ojos de las Hnas que llevan aquí tanto tiempo, ya no son los nuestros. Hna M. Carmen, que lleva aquí más de 17 años ya sabe mirar África con los ojos de África, se nota cuando nos cuenta cosas, o explica situaciones, anécdotas, realidades de aquí… las transmite de un modo especial, como si se tratara de si misma.

Hoy es su santo, y como aquí no hay nada para comprar, nos pilló desprevenidas y no teníamos “nada”, pero nuestra “nada” cuando somos capaces de desprendernos de algo, se convierte en una bandeja llena de cosas: un gel, unos calcetines, un boli, un jabón, un rosario… etc. Celebramos el día todo lo mejor que pudimos, hasta Alejandra elaboró un pastel.

Hoy domingo ha sido nuestra presentación oficial al pueblo en la parroquia. Al terminar la Eucaristía, nos ha presentado el padre por nuestros nombres y ellos han aplaudido. Les hemos devuelto palabras de agradecimiento y acogida. Después les hemos cantado una canción con la guitarra. (Lucía toca muy bien, y junto a Clara y María, apoyadas por las voces del resto, salió un “coro” bastante lucido), a nuestras palmas y ritmo, ellos se unieron enseguida con sus tantanes.

El resto de la tarde, visitamos otras tres familias,
entre ellas al Sr. Alejandro y su familia, ya jubilado. Fue el primer cocinero que estuvo con las hermanas. En una ocasión vino a España y todavía recuerda palabras en nuestro idioma que enseguida nos las repitió
Otra fue a la Sra. Irene, muy querida en el pueblo, con problemas de tiroides, y una gran cristiana.

10 septiembre 2006


Hoy hablamos de adopciones.

Cuando un niño al nacer muere su madre, se considera que se apoderó del espíritu de su madre y le mató, entonces hay que hacer desaparecer de "alguna forma, está maldita".
Esto que nos sorprende tanto, nosotros no podemos entenderlo desde nuestra mentalidad y cultura, tampoco podemos condenar nada por el mero hecho de no comprender, son sus creencias. Y es extraño que nos sorprenda tanto cuando en nuestra cultura, sin ellas, estamos permitiendo y aprobamos que ni siquiera se nazca…¿con qué motivos o creencias? (esto tampoco pueden entenderlo ellos, ni siquiera nosotras)
Nos podía ayudar un poco a pensar también en nuestros comportamientos y en nuestras conciencias.

De estas niñas, la Hermana ha conseguido salvar a varias y dándolas en adopción. También el gobierno tiene ya sus propios cauces para la adopción.
Algo importante que se constata es que a veces las familias se traen algún niño o niña de allí y se olvidan de todos los demás. Tanto ellos como nosotros podemos tenerlos más presentes y enviar alguna ayuda, leche (que allí no se ve), medicinas…etc


Día 15

En los días que llevamos aquí, ya no se las gallinas que nos han traído. Son muy acogedores y respetuosos…

En la tarde hacemos una nueva escapada a otro “cartier” (barrio)


Nos sigue sorprendiendo que culturas tan diferentes que jamás se han comunicado, tengan utensilios tan parecidos; ¿qué es lo que hace que al hombre pensar del mismo modo para resolver las mismas dificultades?... (ya hablamos de los graneros) hoy descubrimos el yugo, la fragua, los adobes… Los antropólogos tendrán la respuesta, nosotras nos dejamos sorprender e interrogar… ( que llevamos en el cerebro un sistema lógico – racional que nos hace iguales, o al menos muy parecidos).

A las afueras del pueblo está un lugar sagrado (varios frondosos árboles) para la “Gran Boa” , si, es su tótem ( animal mítico que protege a una familia, a una persona, a un pueblo y no les hace daño). Ella protege al pueblo cada 2 ó 3 días le llevan de comer alguna gallina.
El terreno es muy llano como ya os dije, es Sabana, pero el suelo del camino tiene grandes surcos del agua y hace que el coche no pare de saltar. A pesar de la llanura, el camino nunca es recto, dicen que es para que “el mal espíritu” no pueda seguirte.

A nuestro regreso hicimos la oración con el Santísimo y el rosario en el patio como cada tarde antes de cenar, con las chicas. Sacan a la Virgen del oratorio, y con una vela encendida, símbolo de nuestro amor a María comenzamos a rezar, alternando el Francés, Bámbara y Español.

Después de cenar, cada noche estamos viendo algún video africano que nos ayuda a conocer más esta cultura, pero con mucho cuidado de no quedarnos sin baterias.
También la Hna. M. Carmen nos cuenta y explica muchas cosas cada día, conoce esto muy bien, se siente ya maliense después de los 17 años que vive aquí.


14 de julio

A las 6,45 arriba, laúdes y Eucaristía en la parroquia, desayuno y primer día de trabajo. Visita al dispensario.
Las “técnicas” se quedan: Clara, María y Lucía.

El resto: a las tareas domésticas y de “restauración”, como pintar, ordenar…etc, alguna de refuerzo a la cocina .



Después de comer y descansar un poco, nos fuimos a realizar nuestra primera visita a una familia, tienen que ir a otras casas a buscar sillas, y aún así, completamos con esterillas para sentarnos el mayor número posible… apenas hay una silla o dos por casa, es su único mobiliario, y algunas, ni eso.

Son muchos dentro de un mismo recinto: hijos, esposas, nietos… no es el mismo concepto de familia que para nosotros: Los hijos se quedan en la casa del padre, mejor dicho en ese recinto, cercado o delimitado por una tapia o algún sendero, y hacen allí su propia “casita”: es un espacio rectangular de unos 12 m cuadrados, con el hueco para una puerta que no siempre hay para cerrar y tal vez una ventana de menos de ½, m cuadrado, y esto no siempre… sin ningún mobiliario, si están en buena posición, pueden tener alguna estera. Solo se utiliza para dormir.
Todas las construcciones están hechas de adobe (barro), nos sorprendió ver sus graneros, ¡cómo culturas tan distantes y sin comunicación pueden encontrar soluciones similares a las mismas necesidades!... nos recordaban enseguida nuestros hórreos aunque con las “patitas” más cortas, pero aislados del suelo con piedras, incluso algunos elevados del suelo, para contener y conservar el grano de todo el año.

El resto del día se vive debajo de un árbol, situado en el centro del recinto. Aquí se desarrolla toda la actividad del día, desde hacer la comida, recibir a las visitas, o cualquier otro trabajo con la madera o el hierro.

Los hijos varones se quedan a vivir allí en la casa del padre, construyendo su pequeña casa, las hijas a edad muy temprana, pasan a vivir a casa de los suegros.

Así dentro de un poblado, hay “pequeños poblados” que son las familias completas.

Los niños son, muy queridos y atendidos, “los reyes de la casa” mientras son pequeños, Todos son de todos, así auque para nosotros serían entre si primos, para ellos son hermanos. ( esto me recordaba las famosas polémicas que a veces se crean en torno a Jesús y sus “hermanos”)


Continuamos en el día 13… ¡largo día, mejor largo viaje!

Pero hemos llegado muy bien, nos descargaron el equipaje en la misma puerta, ¡menuda suerte! Nos esperaban con un refresco exquisito, que nos pareció gloria bendita. Gracias Hna Mari Carmen por tu recibimiento y acogida. Comimos, aunque era un poco tarde. Situamos un poco el equipaje, y en seguida comenzamos a percibir el contraste con la ciudad y la tranquilidad del pueblo.
Participamos en la primer Eucaristía aquí, antes comenzamos saludando al sacerdote que celebraba misa, muy joven, apenas un año de ordenación. Enseguida nos invitó a sentarnos, (esta es una peculiaridad de aquí, normalmente no se habla de pié, sino sentados; para escuchar bien, “pues el que habla dice verdad”. De ahí que el Evangelio en la Eucaristía, se escuche siempre sentados).
El sentido que se le da no puede ser más importante y significativo. Primera lección de acogida y escucha de Béleko… después hemos recibido muchas más.

Es jueves y junto a los lunes, la celebración es por la tarde para los jóvenes, así que ellos cantaron e hicieron toda la participación.

En el saludo, el padre nos dijo: “Habéis salido de vuestra casa, para venir a vuestra casa”. La parroquia es grande y bonita. Nos llamó la atención el sagrario: Es un granero, símbolo de su granero, aquello que guarda el alimento de cada día, el sagrario, también el alimento espiritual: la Eucaristía de cada día.

Llovía. Nuestro primer día en Beleko, ¡Cuánto nos ibas a sorprender!


13 de julio


¡Hemos llegado a Béleko!
Después de un viaje… digámosle “pintoresco”… en una de las furgonetas de aquí de 9 plazas, se convierte en un bus de 25 plazas, dentro, si lo he dicho bien, el resto de los viajeros subirán por encima del equipaje. Y pensar que nuestros 17 paquetes estaban justitos para pasar en el avión, y aquí junto con el equipaje del resto de los pasajeros, fue en semejante vehículo ¡! Realmente, comenzamos a ver los milagros de Africa.
Como el coche no marca nada, ni la velocidad a la que vas, (que no pasará de 30 cuando más corra), ni la gasolina… Pues nada más salir de Bamako, se acabó la gasolina, que yo llevaba a mis pies para reponer en dos garrafitas. La puerta tenía que sujetarla yo misma con una cuerda desde dentro, y de vez en cuando se abría. Bueno, pues primera parada, reponer la gasolina. Seguimos camino, pasando “dos fronteras” sencillamente con dos toneles y un palo.

Otro gran misterio consistía en saber ¿dónde estaban los pasajeros que recogía en el camino? Cuando al rato comienzo a ver un pie por el parabrisas, otro por la puerta lateral…etc. estaban encima del equipaje, eso si, su billete era más barato… y la parada siguiente fue para reponer un pinchazo, que magistralmente cambiaron la rueda con todo encima.

Esto debe ser un viaje muy normal , en los 160 Km, tardamos 5 horas, la mitad del recorrido por carretera asfaltada, la otra mitad por camino, tierra roja con grandes baches y charcos. El suelo es muy llano, y con gran vegetación no muy alta, es la sabana, árboles, arbustos, algunos cultivos de arroz, de maíz, de mijo.
Después de estos primeros días en Bamako de adaptación, el calor comenzaba a ser un poco más soportable

03 septiembre 2006



12 de julio



Lo peor de África es el calor, no se mueve ni una hoja, y las noches son muy calurosas, y eso que estamos en el “invierno”, ¡menos mal! Después de tres días aquí, sentimos que es lo más nos pesa… además de la fuerte contaminación de la ciudad. Vemos que las Hermanas están muy hechas ya a todo esto, y viven el clima con gran naturalidad, para nosotras, de momento es mas costoso. A pesar de ello, esta mañana hemos aprovechado a visitar el museo nacional de Arte de Mali, él nos ayudó, en poco espacio a acercarnos a su historia milenaria, a su cultura, a sus obras de arte, a las expresiones más hondas a través de sus danzas y rituales, a través de sus trabajos textiles…
Es muy importante que cada una de nosotras nos abramos a su forma de entender la vida, aunque es muy difícil. No podemos no leer su cultura desde la nuestra, al menos en tan pocos días… pero si podemos acercarnos, acoger, respetar, valorar lo diferente



11 de Julio… todavía en Bamako

Hoy nos hemos levantado a las 5,45 para estar puntuales a nuestra primera Eucaristía en casa a las 6,15 de la mañana. Estrenamos el cáliz y la patena que nos regaló Leonor, una cubana afincada en Pamplona, (desde aquí y de parte de todas, gracias por generosidad y por tu gesto Leonor) Como ves, también algo de ti ha llegado hasta aquí.
Las chicas Malienses también estrenaron todas (como gesto de agradecimiento), la camiseta que les trajimos regalo de
Manos Unidas. Anoche ellas nos habían obsequiado con sus alegres danzas y música a ritmo de tamtam; también nosotras les enseñamos nuestro universal “macarena”, que aprendieron nada más ponerse. Su sentido del ritmo y su elegancia en la danza es extraordinaria.

También les enseñamos y danzamos juntas otra danza oracional: “en nuestra oscuridad”, aunque nuestra dificultad de audición fue grande pues los aparatos de allí, no son muy allá en calidad y potencia, pero se hizo lo que se pudo…




Continuamos nuestra crónica del 11 de Julio


Después del desayuno, salimos en dos grupos hacia el río Níger, el tercer río más largo de Africa, unos 4.200 Km. Nace en Guinea y pasa por Mali, Níger, Nenín y Nigeria, enriqueciendo estos países con su agua, pescado y como vía de comunicación. Es muy ancho y cruza la ciudad aportándole una gran belleza. El está cruzado por dos grandes puentes. A pesar de estar en época de lluvias, se percibe el bajo nivel que todavía tiene.
Para esta visita nos acompañó Cesar, uno de los profesores de nuestro centro escolar y nos explicó muy bien toda la gran importancia del río tanto para la ciudad como para el país, también nos habló de las distintas costumbres, cultura…etc de Mali
Subimos en una canoa con techumbre (para librarnos del fuerte sol), y a lo largo del recorrido íbamos descubriendo los fuertes contrastes como pueden verse en cualquier otra gran ciudad. Unos bonitos edificios bien construidos, chalets, mansiones…etc, y los sencillos pescadores en canoas o los lavanderos y lavanderas en las orillas, lavando la ropa de los demás… Nos impresión fuertemente, algunas canoas diferentes ¡! Estaban sacando la arena del río para la construcción, a cubos y a pulmón. Sinceramente impresionante. A nuestra pregunta: ¿Por qué en un país del que la mitad es desierto tienen que sacar la arena en esas condiciones? Su respuesta es clara: Se necesitan para transportarla, camiones y gasolina que no hay.
Bamako, significa caimán, cocodrilo, por eso el emblema de Bamako son 3 cocodrilos. Aquí instaló su imperio “Lacost”, por la producción del algodón, y como todos sabemos su emblema es el cocodrilo.

En la tarde, después de descansar un rato del calor, nos reunimos para intercambiar las experiencias vividas y tratar nuestro primer tema: “la diversidad”

22 agosto 2006





Aunque sea con retraso por diversas circunstancias... aquí seguimos tratando de transmitir la experiencia de Mali:

Continuamos con nuestras crónicas…

10 de julio

Hoy dormimos algo mejor, tal vez hacia menos calor, pero aún así, escuchamos muy temprano al “mohecín” que llamaba a la oración a todos los musulmanes, y una vez que lo escuchas también te unes a su oración desde la tuya, no olvidamos que el Padre, es “nuestro”, de todos.
Después del desayuno nos pusimos en camino hacia la policía para sacar nuestros visados por el mes que íbamos a estar allí… dejamos nuestros pasaportes hasta el día siguiente que tendríamos que recoger. Esto nos dio la oportunidad de recorrer algunas calles y avenidas, que como en casi todas las grandes ciudades ves mezclada la belleza y la suciedad, junto a una densa contaminación.

La gente que conoce a las Hermanas, las saludan con gran alegría y cariño, también descubrimos mucho respeto. Muestran su alegría de que hayamos venido. Entrada la mañana, el sol ya es muy fuerte para nosotras que estamos menos acostumbradas. Volvimos por el mercado, moscas… (como los documentales que vemos en la TV, pero en directo). No hacemos fotos si no pedimos antes permiso, nos hacen sentir muchísimo respeto por cada persona. Nuestra principal fuente de comunicación son los gestos y todo el lenguaje no verbal, es importante cuidarlo para que nadie se sienta molesto sin querer.


Por la tarde. Fuimos a visitar el Artesanat, ¡jamás habíamos visto tanto arte en semejante espacio! Sencillamente ¡¡¡ IMPRESIONANTE!!! apenas sin medios y difíciles condiciones laborales y sin embargo cada artista, cada objeto es único y de una belleza incalculable… sobre todo trabajan la madera, especialmente el ébano, muy feo y tosco por fuera y por dentro… también trabajan telas: los “batís” telas pintadas con motivos propios del país, y el metal, la plata.