18 septiembre 2006

Día 27.. “La otra cada de la moneda”

Al día siguiente de asistir y participar en la vida, presenciamos la muerte de un bebé, apenas mes y medio, se le contaban las costillitas, todo era pellejitos, deshidratada y con paludismo. Le pusieron suero inmediatamente. Reconocimos que la muerte estaba demasiado cerca, pero había que intentarlo todo… sólo conseguimos alargar la agonía, estos momentos también son indescriptibles, sólo el corazón capta todo lo que pasa allí, especialmente, en la madre que se lo lleva a casa en brazos, en su hermano mayor… que no sabe como es el consuelo.
Todos sufren con gran dolor y dignidad, no hay una queja, no hay un grito, sólo en su rostro sufriente y sereno, descubrimos su dolor.

Dos días más tarde moriría otro niño en el dispensario, éste de 10 meses, aparentemente vino bien. No había un medicamento que hacía falta; se fue a comprar la medicina… no pudimos, lo peor fue la impotencia de hacer lo que podíamos… rezamos lo que supimos… y no pudimos hacer NADA.